El terremoto que golpeó la costa de Ecuador, destruyó la escuela de Wendy Anchundia. Con cada réplica aumentaba su miedo de volver a estudiar, pero con el Programa de Nivelación Educativa Semilla el temor poco a poco se disipó y la adolescente de 13 años volvió a las aulas.

 

“Todos hemos mejorado. Sé que esta aula se llama Semilla. Y una semilla va creciendo cada día más y más”, dice Wendy. Ella asiste a la escuela Alfredo Dueñas Velásquez de la comunidad rural de Coaque, en la provincia de Manabí, pero este no es el único centro educativo con esta modalidad. Otro de los 96 espacios donde UNICEF implementó el Programa Semilla es la escuela Manuel Cedeño Loor de la comunidad Abdón Calderón, también en Manabí. Allí estudia Pablo Carranza, de 14 años. “He mejorado en Matemáticas, Lengua, Estudios Sociales y nos están enseñando Inglés”, comenta.
Pablo es otro de los 2.100 niños, niñas y adolescentes, entre 8 y 14 años de edad, que tenían rezago escolar y han sido beneficiados con esta iniciativa.

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Volver a estudiar no solo permite nivelar los conocimientos de los estudiantes sino que les ayuda a reconstruir su vida, fomentar la capacidad de resiliencia y disminuir el estrés que dejó el terremoto. Por esto, garantizar el derecho a la educación, sobre todo en tiempos de crisis, es una prioridad de UNICEF.

 

Con estrategias como esta, hemos ayudado a sanar las heridas que abrió el sismo. En un año, junto con sus socios humanitarios, UNICEF dotó de agua segura a más de 240.000 personas, dio saneamiento a 60.000 y 150.000 se beneficiaron de la promoción de higiene. También entregó vitamina A y micronutrientes a 250.000 niños y 26.800 mujeres embarazadas. UNICEF brindó apoyo psicosocial a más de 25.000 niños y proporcionó espacios seguros para la recreación y educación de 13.000. También distribuyó material educativo a 34.000, capacitó sobre prevención de violencia a 15.000 e intervino con acciones de agua y saneamiento en 167 escuelas. Además, la estrategia de prevención del Zika llegó a más de 10.000 estudiantes y a 30.400 personas a nivel comunitario.

 

Por todo esto, te decimos ¡GRACIAS! Tu donación es una posibilidad de dar esperanza a miles de niños, niñas y adolescentes. Cada aporte nos permite ofrecer herramientas sociales y educativas para que los niños rompan con el círculo de pobreza. Cada mano que se une a nuestra labor es una semilla más que plantamos en favor de la infancia del Ecuador y de cualquier parte del mundo donde los niños nos necesiten.

 

UNICEF Ecuador