Un primer avión con 103 toneladas cúbicas con suministros de UNICEF, llegaron a la ciudad de Quito, Ecuador, país fuertemente golpeado por el terremoto que ya arroja un aproximado de 250 mil niños afectados.

UNICEF y socios humanitarios necesitan $ 23 millones de dólares para una respuesta inmediata Fotos y videos, incluyendo tomas aéreas en: https://uni.cf/1SUjLAX NEW YORK/CIUDAD DE PANAMA/QUITO/GENEVA, 25 de abril 2016 –

Un primer avión con 103 toneladas cúbicas con suministros de UNICEF, llegaron a la ciudad de Quito, Ecuador, país fuertemente golpeado por el terremoto que ya arroja un aproximado de 250 mil niños afectados. “Necesitamos que estos suministros lleguen a los niños lo antes posible” dijo Grant Leaity, Representante de UNICEF en Ecuador. “Entre más tiempo pasen los niños sin techo y cobijo, agua segura y protección integral, mayores riesgos tienen para su bienestar y salud”.

La carga incluye una bodega plegable, 10.000 mantas de lana, 300 lonas de plástico, 1.800 rollos de plástico, más de 100 tiendas de campaña, 30 contenedores de agua, más de 15.000 bidones, 17 test de agua, 4.800 mosquiteros tratados con insecticida, 250.000 cápsulas de vitamina A y kits para el tratamiento de la diarrea.

UNICEF y los socios humanitarios expresaron hoy que se requieren $23 millones de dólares para cubrir las necesidades de por lo menos 250,000 niños durante los próximos tres meses. Una porción significativa de esta cifra – $14 millones – serán destinados a la provisión de agua, saneamiento básico e higiene en los albergues temporales, centros de salud, espacios de aprendizaje y en las comunidades. Los fondos restantes cubrirán las necesidades de educación, protección y salud para estos niños. Más de 1.100 edificios fueron destruidos o sufrieron averías y por lo menos 720,000 personas requieren de asistencia humanitaria.

Más de 25,000 personas están actualmente viviendo en albergues temporales. Tras el impacto del terremoto, un equipo de UNICEF se trasladó a las zonas más afectadas para una evaluación rápida y la coordinación de una respuesta inmediata para agua y saneamiento, protección y educación. Adicionalmente, se enviaron tabletas purificadoras de agua, mosquiteros y tarpulín y se organizó la entrega de agua por medio de tanqueros para los pueblos de Jama y Pedernales que tenían los sistemas de agua colapsados.