UNICEF dijo que los 200 millones de horas que las mujeres y las niñas pasan todos los días recolectando agua es un desperdicio colosal de su valioso tiempo. Mientras se celebra la Semana Mundial del Agua en Estocolmo y una serie de expertos se reúnen para tratar de mejorar el acceso mundial al agua, la organización de las Naciones Unidas para la infancia subrayó que el costo de oportunidad de la falta de acceso al agua recae desproporcionadamente sobre las mujeres.

UNICEF dijo que los 200 millones de horas que las mujeres y las niñas pasan todos los días recolectando agua es un desperdicio colosal de su valioso tiempo. Mientras se celebra la Semana Mundial del Agua https://www.worldwaterweek.org/  en Estocolmo y una serie de expertos se reúnen para tratar de mejorar el acceso mundial al agua, la organización de las Naciones Unidas para la infancia subrayó que el costo de oportunidad de la falta de acceso al agua recae desproporcionadamente sobre las mujeres. ”Imagínense simplemente que 200 millones de horas son 8,3 millones de días, o más de 22.800 años”, dijo el jefe mundial de agua, saneamiento e higiene de UNICEF, Sanjay Wijesekera. “Sería como si una mujer comenzara con su cubo vacío en la edad de piedra y no llegara a casa con el agua hasta 2016. Piensen en todo lo que el mundo ha avanzado en ese tiempo. Piensen en todo lo que podrían haber logrado las mujeres en ese tiempo”. ”Cuando el agua no está en el lugar donde se vive y es preciso buscarla, son nuestras mujeres y niñas quienes lo están pagando con su tiempo y con su pérdida de oportunidades”, añadió. El Objetivo de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas para el agua y el saneamiento, el objetivo 6, pide un acceso universal y equitativo al agua potable segura y asequible en 2030. El primer paso es proporcionar a todo el mundo un servicio básico a una distancia que requiera 30 minutos de ida y de vuelta, y el objetivo a largo plazo es que todo el mundo tenga agua potable disponible en el hogar. Sin embargo, según las estimaciones de las Naciones Unidas, en África subsahariana, por ejemplo, para el 29% de la población (un 37% en las zonas rurales y un 14% en las zonas urbanas), las fuentes mejoradas de agua potable están a 30 minutos de distancia o más lejos.

En África subsahariana, un viaje de ida y vuelta para recolectar agua lleva 33 minutos como promedio en las zonas rurales y 25 minutos en las zonas urbanas. En Asia, las cifras son 21 minutos y 19 minutos, respectivamente. Sin embargo, las cifras pueden ser superiores en determinados países. Un solo viaje lleva más de una hora en Mauritania, Somalia, Túnez y Yemen.

Cuando el agua no se canaliza hacia la casa, la carga de buscarla cae desproporcionadamente sobre las mujeres y los niños, especialmente las niñas. Un estudio realizado en 24 países subsaharianos reveló que cuando el tiempo de recolección era de más de 30 minutos, unos 3,36 millones niños y niñas y 13,54 millones de mujeres adultas estuvieron a cargo de la recolección de agua. En Malawi, la ONU calcula que las mujeres que recogen agua emplean 54 minutos como promedio, mientras que los hombres pasan sólo 6 minutos. En Guinea y la República Unida de Tanzania, el promedio del tiempo de recolección es de 20 minutos para las mujeres, el doble que para los hombres. Para las mujeres, los costos de oportunidad que supone la recolección del agua son elevados, con efectos de gran alcance. Reduce considerablemente el tiempo que tienen disponible para pasar con sus familias en el cuidado de los niños, en otros quehaceres domésticos, o incluso en actividades de ocio.

Para los niños y niñas, la recolección del agua puede robarles tiempo de su educación y a veces incluso impedir su asistencia a la escuela. La recolección del agua puede afectar la salud de toda la familia y particularmente la de los niños. Cuando el agua no está disponible en el hogar, incluso si se recoge de una fuente segura, el hecho de que tenga que ser transportada y almacenada aumenta el riesgo de que esté contaminada por las heces en el momento en que se bebe. Esto agrava a su vez el riesgo de incidencia de las enfermedades diarreicas, que son la cuarta principal causa de muerte entre los niños menores de 5 años, y una de las principales causas de desnutrición crónica o de retraso en el crecimiento que afecta a 159 millones de niños en todo el mundo. Más de 300.000 niños menores de 5 años mueren anualmente de enfermedades diarreicas debido al saneamiento y la higiene deficientes y al agua potable no apta para el consumo. Esto representa más de 800 niños y niñas al día. “No importa donde mires, el acceso al agua potable marca la diferencia en las vidas de las personas”, dijo Wijesekera. “Las necesidades son claras; los objetivos son claros. Las mujeres y los niños no deben pasar gran parte de su tiempo en lo que es un derecho humano básico”.