Compartimos con ustedes la historia de David, quien llegó de España poco antes del terremoto de abril de 2016 y ahora vuelve a casa, dejando entre nosotros un ejemplo de trabajo, carisma y compromiso.

Su nombre es David de los Ríos Álvarez. Es un español de 27 años que tuvo la oportunidad de colaborar con UNICEF como Oficial de Emergencias y Reducción de Riesgos de Desastres.

Vino al Ecuador para ayudar a que la oficina local cuente con herramientas y mecanismos de preparación ante emergencias, suficientes como para dar respuesta eficaz en caso de desastres. Además, para fortalecer las capacidades de los socios y contrapartes en estos temas.

Desde muy pequeño, ha estado vinculado al tema social. Estudió Arquitectura para entender cómo vive la gente y cuáles son sus necesidades. Eso lo motivó a unirse al Programa de Voluntarios de las Naciones Unidas.

Llegó a nuestro país, por coincidencia, tres semanas antes del terremoto para trabajar con instituciones y comunidades. Durante la emergencia, participó en las evaluaciones iniciales de necesidades y en la implementación de acciones en los territorios más afectados.

Con el paso de tiempo, participó en la generación de mecanismos comunitarios de prevención y respuesta ante posibles desastres.

Ahora, vuelve a su país luego de dos años de retos y aprendizajes, durante los cuales hizo muchos amigos, especialmente dentro de las comunidades de Manabí y Esmeraldas, a quienes descubrió como importantes actores del cambio, con un inmenso potencial.

David nos ha dejado un importante mensaje para los donantes actuales y futuros de UNICEF:

A las personas que donan para UNICEF, ¡gracias! A quienes no lo hacen aún, por favor piensen en lo importante de invertir en cambiar el mundo más allá de quejarnos. Es fundamental confiar en la niñez y ayudar a los niños y niñas a desarrollar todas sus capacidades”.