Los niños, niñas y adolescentes de Chamanga –la comunidad de Esmeraldas más afectada por el terremoto de abril– convirtieron su dolor en música, durante una de las jornadas de apoyo psicosocial que organizó UNICEF junto con la Fundación Playing for Change y la banda ecuatoriana, Cocoa Roots. El encuentro tuvo dos partes. En la primera, recibieron un taller para construir instrumentos con material reciclado y transformaron pedazos de madera en xilófonos y marimbas. “A través de la música se pueden transformar vidas y comunidades”, sostuvo Craig Woodson de Playing for Change, quien dirigió el taller.

Después pasaron a la creación musical con Cocoa Roots, la agrupación ecuatoriana que en 2013 fue nombrada Amiga de UNICEF. “Como el sol se acuesta y luego vuelve a amanecer; vamos a renacer. Mi corazón latió a mil el mes de abril, pero ahora soy feliz”, dice la letra de la canción que escribieron los adolescentes. “Nos sirvió para sentirnos tranquilos, protegidos y para que olvidemos el día del terremoto”, dice Diego Uriles, de 13 años. Tras la composición, grabaron la canción: cantaron, rapearon y bailaron frente a los micrófonos. La alegría volvió a Chamanga a través de la música.

Esta actividad es parte de la iniciativa regional para promover el derecho de los niños a participar en actividades culturales y artísticas, así como fortalecer su rol como agentes de cambio. Como parte de la respuesta ante la emergencia, más de 20.000 niños han recibido apoyo psicosocial con la metodología Retorno a la Alegría, Caravana del Deporte y otros programas.

Las heridas emocionales son más difíciles de sanar. Gracias a tu donación, podemos devolver esperanza a los niños, niñas y adolescentes afectados por el terremoto en Ecuador.