Luego del terremoto que golpeó a Ecuador, las zonas afectadas empiezan a recuperarse pero todavía es necesario brindar asistencia a los niños, niñas y adolescentes, en especial a aquellos que acaban de nacer y que se encuentran en un contexto de emergencia.

Un promedio de 100 bebés nacen por día en esta época del año en las provincias de Manabí y Esmeraldas, las más afectadas por el sismo. Es esencial que estos niños continúen recibiendo  tratamientos para prevenir enfermedades y desnutrición, en una zona donde 1 de cada 5 niños ya sufría de enfermedades diarreicas y desnutrición crónica antes del terremoto.

Desde UNICEF hemos traído un cargamento específico de insumos de nutrición, con el fin de proveer de micronutrientes, vitamina A,  zinc y sales de rehidratación oral, y estamos apoyando al Ministerio de Salud Pública en los protocolos para detectar la desnutrición aguda.