Fue en 1998 cuando Juan Fernando Ponce, gerente general de Planet Assist, se convirtió en un amigo incondicional de la niñez y la adolescencia del Ecuador y el mundo. Es el donante decimotercero del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia –UNICEF y ha mantenido su colaboración de forma constante. “Siempre es importante ayudar a los demás. La mayoría de gente lo hace en Navidad, una vez al año. Yo creo que uno tiene que aportar con lo que pueda, aunque sea poquito, pero permanentemente porque hay gente que lo necesita y lo necesita todo el tiempo”, afirma Juan Fernando.

Darse cuenta de las desigualdades de la sociedad le despertó la consciencia y decidió colaborar con la población más vulnerable: los niños, niñas y adolescentes. Para él, dar a quienes menos tienen es una responsabilidad que todos deberían asumir.

“Para mí es una satisfacción personal porque significa seguir mis principios. Tengo las cosas que he querido tener y eso no me ha llenado por completo. Lo que sí ha perdurado en mí, es saber que he aportado con la gente”, dice Juan Fernando, quien además ha hecho labor social en África, donde apadrinó a 20 niños.

“Se trata de ser persistentes y constantes en la ayuda; así sea pequeñísimo, ese valor va a cambiar una gran realidad”. Hay que ponerse a pensar en cómo quisiéramos que nos traten, si estaríamos en esa situación de necesidad”.

Juan Fernando es de esos adultos que aún tienen la capacidad de imaginar.

Él imagina un mañana más justo para la infancia y lo construye con su colaboración permanente.

Y tú, ¿nos ayudarías también a lograr el sueño de un mundo mejor para todos los niños y niñas?

Juan Fernando Ponce

17 años 8 meses como Amigo UNICEF