Al menos 150.000 niños, niñas y adolescentes están afectados por el terremoto en Ecuador, de acuerdo a estimaciones iniciales de UNICEF.

“Estamos en carrera contra el tiempo para proteger a los niños de enfermedades y otros riesgos que son comunes en este tipo de emergencias”, afirmó Grant Leaity, Representante de UNICEF en Ecuador.

De acuerdo a datos preliminares de informes oficiales, el terremoto ha dejado hasta el momento 119 escuelas dañadas, afectando a alrededor de 88.000 niños. Entre los daños, también se registran 805 edificios destruidos y 608 dañados, 2 hospitales colapsados en Portoviejo y Chone, y otros daños que están siendo evaluados por el Ministerio de Salud Pública.

En algunas de las zonas más afectadas, los derrumbes están causando más daños a las infraestructuras y obstaculizando el acceso. Algunas ciudades están todavía sin electricidad y solo el 40 por ciento de las líneas de comunicación están funcionando. Entre las necesidades, UNICEF destaca las relacionadas a salud, agua y saneamiento, debido a que en estas zonas existe riesgo de Zika, Dengue, Malaria y Chikungunya. Los equipos de UNICEF están en Pedernales y Esmeraldas, en dos de las zonas más afectadas por el terremoto, evaluando las necesidades y condiciones de los niños, niñas y adolescentes.